CRÓNICAS AMAZONICAS


Radiografía del Caquetá y Putumayo: entre pobreza, corrupción y olvido
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
Escrito por Administrator   
Jueves, 04 de Febrero de 2010 17:19

El verde y su gente es parte de lo bueno del sur de Colombia que se contrasta con los múltiples problemas sociales, económicos y políticos que este sector al parecer aún olvidado padece.

Llegar al Caquetá y Putumayo es hacer un viaje al sur de Colombia, al intenso verde de nuestro país donde la naturaleza y el limpio aire vislumbran nuestros sentidos. Pero donde también reina la corrupción y al parecer después de muchos siglos sigue siendo en ciertas zonas un lugar inhóspito vulnerado con múltiples problemas sociales, económicos y políticos.


E
ste territorio indígena por naturaleza fue colonizado por campesinos provenientes del Huila, y Tolima que deforestaban bosques para la ganadería y para cultivar. Luego estos campesinos fueron desterrados y condenados a emigrar más hacia la selva por terratenientes. Así se fue poblando este territorio, luego de afrontar muertes en la guerra contra Perú en siglo IX y por la explotación del caucho. De este proceso quedó gente pujante y hospitalaria, campesinos por ascendencia. Una zona que a pesar de la colonización todavía conserva un gran sector de selva protegida en papel y está selva es testigo silencioso de la siembra y el procesamiento de la coca para un gran negocio que condenó al país a incalculables muertes. También es testigo del paso de guerrilleros que se escondieron es sus bosques según ellos para defender su lucha donde se mantienen y conviven con el negocio ilegal de la droga.

La ciudad, entre la seguridad y la pobreza

Luego del asesinato del entonces Gobernador del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar el 22 de diciembre viaje a la zona para analizar el contexto del sur de Colombia. El viaje por carretera dejó una sensación de seguridad. De la vía que de Neiva conduce a Florencia la capital de Caquetá había una presencia de dos retenes de policía que no son permanentes y tres militares de los cuales dos son fijos en improvisados puestos de seguridad. En territorio del Caquetá en plena cordillera justo en la zona del Pórtico como se conoce el límite entre los dos departamentos, se empieza a vislumbran un gran despliegue de presencia militar, soldados adscritos a la Décima Segunda Brigada miembros del batallón Liborio Mejía vigilan y patrullan la vía.

Florencia es una ciudad que creció con comunidades campesinas desplazadas que se tomaron las montañas que rodean la ciudad. Tal es caso de las Malvinas, una zona que creció como asentamiento de la población que venía del campo y otros que aprovecharon para conseguir terreno, y poder tener dos y hasta tres casas de más. Sin embargo persisten nuevos asentamientos como el llamado Londres, un lugar con más de 50 casas de madera y bareque. En general hay un gran círculo de pobreza frente a otros que consiguen dinero con negocios ilícitos y profesionales que tienen mayores ingresos. Es así como en el Caquetá en un tiempo ser profesor se convirtió en la oportunidad de mejorar la condiciones de vida. Actualmente la Universidad de la Amazonia y algunos institutos les posibilita progreso a muchas familias.

Florencia es una ciudad con fuerte corrupción política en donde la mayoría de la población vulnerable se ve ajena a las políticas municipales y gubernamentales. La actual alcaldesa, Gloria Patricia Farfán está en boca de la población por unas licencias de construcción que se otorgaron en una zona de importancia ambiental. Tal vez esa corrupción se hace visible en el mal estado de la malla vial de las principales calles. Igual que en Mocoa entre lujosos carros transitan un centenar de motos y persiste la presencia de zorras, vehículos de tracción animal jalado por caballos. Esa es clara muestra de la idiosincrasia de un pueblo campesino que emigró a la ciudad.

Dos ambientes se perciben con la muerte del ex-gobernador, uno es la indignación y condena del hecho por parte la clase más pudiente de la ciudad, que se complementó con un esquema de seguridad haciendo retenes policiacos y continuos en lugares estratégicos. Otro son los rumores de los posibles nexos de Cuellar con Paramilitares que pasa de mormullo en la población. Para la clase popular el asesinato como tal no tiene mayor trascendencia, no obstante a raíz de las medidas tomadas luego del asesinato se creó un inconformismo en la población. Es que gran parte de expresiones populares se vieron afectadas. La comunidad se debatía entre hacer las populares caravanas en motocicletas o el popular desfile de años viejos cancelados por el tema de seguridad. Luego de episodio del ex-gobernador muchas cosas fueron prohibidas por orden público, ahí radica el inconformismo. Es así como el secuestro y asesinato de Cuellar cambio la dinámica de seguridad de la ciudad, en todas sus salidas hay un reten militar que muchas veces no es obstáculo para salir sin que se sea requisado un vehículo.

En Mocoa capital de Putumayo la pobreza también es común denominador, y más con el alto indicen de desempleo y falta de oportunidades. Ahí la intervención de las pirámides cambió la dinámica económica de la región. Al punto de desestabilizar la rentabilidad económica de una población campesina y que en la ciudad gira en torno al comercio que fue el mayor afectado con el mínimo capital que ahora deambula en manos de unos pocos, ya que la desigualdad y la exclusión se hace presente.

En Putumayo y Caquetá se encuentra la Guerrilla, grupos Paramilitares renovados, delincuencia y múltiples actores del conflicto. Sin embargo la mayoría de su callen lucen tranquilas, casi seguras a comparación de grandes metrópolis donde la delincuencia y el temor reina.

Lo rural: entre terratenientes, dificultades y olvido

El campo de Putumayo y Caquetá está una crisis producto del abandono estatal, la presencia de grupos armados y el crecimiento de terratenientes. Son escasos los pequeños campesinos que persisten con poca tierra y pequeños lotes de ganado teniendo como sustento la lechería y pequeños cultivos. Hay extensas zonas deforestadas y explotadas en ganadería, pero son tierras que empiezan a ser acumuladas por grandes terratenientes que se adueñas de múltiples extensiones. Lo que condena al campesino a un jornal barato o desplazarse a la ciudad. Los campesinos que conservan tierras se ven en grandes esfuerzos para sobrevivir y sacar sus producciones. Son campesinos que deben grandes sumas de dinero a los bancos por préstamos que adquieren, con deudas eternas que los condenan al endeudamiento a punto de perder sus tierras.

Es imposible no estar en crisis cuando se ven obligados a invertir en grande sumas de dinero en la tecnificación de sus cultivos para que puedan ser comprados. Se quejan del alto costo de los insumos para la ganadería y la agricultura. Los pequeños ganaderos tienen que vender sus mejores vacas de leche porque según estudios no es acta para consumo, no pasan el nivel exigido de calidad para que Nestlé la compre. Empresas como Nestlé parecen haber aplicado la técnica del capitalismo en lo rural, les compra la leche a los campesinos para elaborar sus productos. Leche de la que exigen grandes estándares de calidad que muchas vacas no dan. Para producir leche acta para Nestlé toca invertir en costosos insumos que no nivela la baja rentabilidad que obtienen los productores. Por estas razones los campesinos decidieron cuajar leche y venderla en improvisadas queseras de los pueblos o la ciudad, un negocio por el que ganan más y al cual ya le queda poco tiempo. Se estima un período de dos años para darle punto final a estás queseras que no cumplen con la exigencias tecnológica para la producción de queso, proceso que de asumirse por los comerciantes implica una gran inyección de capital. Tecnificación de producción que sólo empresas grandes como Nestlé manejan, ya que implica grandes sumas de dinero que están en la capacidad de garantizar.

El panorama que ven los campesinos es desalentador, creen que únicamente les queda a los que producen leche terminar sometidos a venderle su producción a Nestlé como único comprador interesado. Empresa que establece las reglas de compra y los precios que vea conveniente, de esta forma se condena al campesino cada vez más a la pobreza y a cuesta de hacer rico al grupo económico internacional de Nestlé. Sólo queda hacer frente a está avanzada de interés capital con un procesos de resistencia, y asociación de campesinos y comerciantes para lograr hacer empresas comunitarias. En esta medida con el esfuerzo del campesinado pueden desarrollar sus propios centros de producción de queso y productos derivados de la leche, sin ser sometidos a ley de Nestlé.

Sumado a lo anterior está el gran problema de infraestructura vial, lo que dificulta sacar productos. Lo que se convierte en una gran travesía por trochas que en tiempo de lluvia se vuelven intransitables duplicando el costo de producción.

Abandono y la ley del olvido

En zonas apartadas, lo rural está sometido al abandono del Estado, la presencia de éste parece no existir. Veredas como Rosales y María Rosa en Putumayo entre la selva arrasada por la deforestación para el cultivo, están olvidadas. Lugares casi inhóspitos que para llegar hay que ir en carro hasta Solita población del Caquetá y luego hacer un travesía en la lancha rápida por el río Caquetá, para después desembarcarse y caminar una hora como internándose en la selva. En zonas como está el celular es decomisado por grupos armados, quienes establecen las leyes. Es así como obligaron a los campesinos a crear pozos sépticos en sus ranchos si querían vivir en el sector. Ahí la Seguridad Democrática parece estar de paso, no hay presencia permanente de soldados. Los campesinos también se ven obligados a sembrar y cultivar para producir coca, es la única forma de tener sustento en lugares olvidados por el Estado.
Extraoficialmente entre la comunidad se conoce que en la zona rural se vive en intenso plan pistola. Policías asesiandos nunca salen a luz pública por el temor a desacreditar la política de seguridad, en estas zonas la comunidad sabe que la cabeza de un policía vale.

Salud y educación

El servicio médico no es el mejor, hasta esos sectores exclusivamente llegan esporádicas brigadas de salud que no ofrecen mayores medicamentos, ni el mejor tratamiento a las enfermedades. La salud alcanza cobertura, sin embargo no es sólida en calidad. Los hospitales en pueblos retirados apenas llegan al nivel uno de atención. Muchos cuentan con una ambulancia en malas condiciones para transportar pacientes graves a una capital cercana y que por el estado de la vía lo más seguro es que termine muerto en el recorrido.

Hay escuelas rurales que ofrecen primaria sin conocer un computador, luego de hacer la primaria el futuro es incierto para los niños. No hay un transporte que traslade los niños de las zonas rurales al pueblo más cercano para terminar su bachillerato. Los que cuenta con algo de ingreso logran pagar estadía de uno de sus hijos en la casa a del algún familiar del pueblo y así lograr ofrecerle algo de las pocas y escasas oportunidades de vida.

En el sur de Colombia hay una abandono o al menos un trato desigual en políticas públicas nacionales como en muchas otras zonas del país, tal como ha pasado en el Choco. Zonas enterradas al aprovechamiento de pocos, al abandono de muchos y casi al olvido total. Sus bosques son utilizados con licencias para la explotación petrolera y la inversión extranjera con proyectos explotación de la tierra. La política centralista y discriminatoria del Estado parece reinar en la región surcolombiana.
 
Por: Neyder Salazar
www.neydersalazar.co.cc
 
ANÉCDOTA - LA RADIO CAQUETEÑA
Usar puntuación: / 8
MaloBueno 
Escrito por Administrator   
Jueves, 21 de Enero de 2010 10:43
Uno de los barrios más antiguos de Florencia es el de Las Torres.
En la esquina del colegio de Los Sagrados Corazones, frente a lo que hoy es el Colegio Nacional Femenino y que en los años cincuenta y antes, era la escuela Urbana de Niñas, una manzana delimitada  por las carreras 13 y 14 entre las calles de las Palmas, frente a la iglesia catedral o de Nuestra señora de Lourdes, calle 13 y la 12, se presenta una bifurcación de la carrera 14 en lo que antes se conocía y sigue siendo así, como una de las dos vías para ir al cementerio.

 La vía alta, tenía en la parte más alta,  ubicadas unas torres inalámbricas, que por su posición y debido a que era la parte más alta de la ciudad, antes , servían esas torres para las antenas de comunicaciones de lo que era la VI Brigada del Ejército Nacional, ya que ésta, que hoy tiene su sede en la ciudad de Ibagué, tuvo como sede desde su iniciación como tal, la ciudad de Florencia , frente al hoy edificio del Palacio Departamental, en un lote, hoy convertido en un parqueadero público, detrás del edificio de Telecom.

Pues bien, aprovechando la altura de dichas torres y utilizándolas como antena, el señor Gabriel Téllez, personaje de importancia dentro de los empleados civiles de la VI Brigada en Florencia, pues era el contable, el tesorero y pagador, hombre seguramente aficionado a la naciente radio en Colombia, con permiso seguramente de la comandancia de la Brigada y del ejército y del Ministerio de Guerra, así se llamaba hasta hace poco,, monto unos estudios y una emisora en Florencia, un pueblecito,  que para la época tenía menos de cincuenta años de fundación y por consiguiente muy pocos habitantes.

Los estudios estaban ubicados en la esquina de la calle 14 con carrera 15, esta, una calle muy corta, pues las instalaciones del Colegio Nocturno Juan XXIII en alguna época, contiguo al Colegio  Juan Bautista Migani, la limitaban y dos cuadras más adelante las instalaciones del batallón Juanambu. Para la época de la Emisora, el después colegio Nocturno Juan XXIII y el hoy colegio Juan Bautista Migani, eran solamente unos potreros que hacían parte de la Escuela Urbana de Niños, después escuela de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle, ese lote en donde hoy funciona o está construida la edificación del Colegio Migani, era el campo de futbol de la escuela de La Salle, primaria solamente y los más adelantados eran estudiantes de último año de primaria, quinto, no había bachillerato en Florencia todavía, y se le conocía como el Quinto año de Preparatoria.

En esta esquina descrita anteriormente, repito calle 15 con carrera 14 esquina sur, hoy una especie de cafetería, en algún tiempo hace pocos años, una fábrica de deliciosas empanadas, sin recordar 60 años después, quien era el dueño de esa esquina, en ese salón, funcionaban los estudios y radio teatro de la emisora, cuyo nombre tampoco recuerdo, pero que era una estación de radio, tal vez la primera estación radial que hubo en todo el sur de Colombia y en el Caquetá.

Mis recuerdos de niño son muy remotos, pues solamente tenía unos cinco a seis años de edad, cuando mi madre me llevo a un programa de esa estación radial,  a declamar una poesía, pues según mi madre, veía en mi, unas aptitudes y  capacidades muy especiales para declamar y ella me enseñaba algunos poemas, entre ellos recuerdo El Crucifijo de mi madre, El señor del Gólgota, sin saber aun hoy día, de quien era la autoría de esas poesías, algunas de ellas de y era el poeta de moda, el mejicano Amado Nervo
Recuerdo si y aun existe, la casa de don Jesús Ibáñez, por la misma calle 14,  frente a la puerta principal del hoy Colegio Migani, casado con la señora Pilar Penna, padres de Matilde, Hernando, Carlos, Helena, Julio, Elisa, Lucy y Olga, parientes míos por punta y punta, pues don Jesús Ibáñez era pariente de mi padre, Feliz Monje Calderón y la señora Pilar, prima hermana de mi mamá, Lucrecia Penna Yustes, por que había dos Lucrecias Penna, mi mamá que era de Monje  y la otra, prima hermana de mi mamá casada con un  pariente también de apellido Penna, por lo de Penna, y por lo que esta era Lucrecia Penna de Penna y sus hijos, mis primos hermanos Penna Penna, apellido este que es originario del municipio de Guadalupe, en el Huila y en donde solo allí, hay Pennas. Unos que aún quedan en Florencia, son nietos e hijos de un personaje, al que Rafael Penna reconoció como suyos y por ende heredaron el apellido Penna.

En la fecha de mi actuación, de mi primera actuación en la radio, recuerdo que por aquello de los “nervios del niño”, en la casa de don Jesús, Matildita, una mujer toda bondad, hija mayor de don Jesús y Pilar, me dio una pócima de algo, Valeriana tal vez, para los nervios del niño que acompañado de la mamá, recurrió a donde sus parientes, a pedir la ayuda necesaria antes de la declamación del niño frente a los micrófonos.

Matilde está viva y muy lucida, debe ser una mujer de aproximadamente setenta y tantos años, soltera, con el cabello cano, plateado propio de su familia, todos ellos los Ibáñez, desde muy jóvenes tenían el cabello con algunas canas.
El número de aparatos receptores de radio, debían ser muy pocos en Florencia, en mi casa había un radio grande, un cajón de madera, muy bonito con luces cuando se prendía, marca General Electric, Punto Azul, pues tenía un bombillo que no era azul, era más bien verde, comprado a uno de los alemanes, a don Juan Strauss o tal vez a don Rodolfo Karch, eran los que traían este tipo de mercancías. De tal manera que seguramente la poesía del suscrito no debió ser muy oída o escuchada por radio escuchas,  como primera actuación en la radio.

Creo seguramente que otra persona con una memoria prodigiosa en Florencia y que recuerda, muy bien las cosas de su niñez, es la señora Amira de Beltrán, hoy viuda, quien podría agregar algunos detalles a este escrito anecdótico, que creo aporta mucho a quienes puedan escribir la historia de la ciudad.
De la estación de radio jamás supe nada más a fondo, Gabriel Téllez, Pagador de la Brigada, después construyo, una casita en predios del batallón Juanambu, pasando el puente del Encanto, sobre el rio Hacha y cuando era colgante,  a mano izquierda saliendo hacia Morelia, en la vía hacia el sur, hacia Belén, hoy Marginal de la Selva. Esa casa bonita a donde fue a vivir don Gabriel, se llamo Villa Vilma, muy seguramente en homenaje a su hija mayor, Vilma,  al lado izquierdo, pasando el puente, hoy continúan siendo terrenos de propiedad del ejército y de la casa aun quedan sus cimientos.

Don Gabriel influyo mucho con su familia y después llego otro hermano suyo, Ismael Téllez, autor del himno al Caquetá, músico por vocación, quien fue administrador de una fábrica de gaseosas que fundó don Gabriel, Gaseosas Delicia y después otro hermano suyo, más joven, casado con una mujer muy bella, que fue gerente él,  de la Fabrica de Licores del Caquetá, el nombre no lo recuerdo, pero mi imagino que debía tener también nombre de Arcángel como sus hermanos Gabriel e Ismael. La esposa de este último de los Téllez era muy hermosa, recién casada, aun sin descendencia, alguna propaganda o publicidad que se hizo del aguardiente de la fábrica de la que su marido era Gerente,  llevaba la foto de esta señora degustando una copa del Aguardiente Florentino, así se llamaba inicialmente, después le pusieron extra tri -destilado, sin saber en donde se destilaba tres veces, pues la fabrica que tanto dinero ha aportado o aporto, a las finanzas del territorio, no era otra cosa que un “zacatín” oficial de chirinche.

De la emisora no se cuanto tiempo funciono, me imagino que la legislación de radio, años después debió exigir mucho, don Gabriel supe que vivía en Santander, en Bucaramanga, alguna vez indague con alguien sobre él, para preguntarle sobre esta nota que escribo, pero me fue imposible ubicarlo.

Las antenas o torres inalámbricas, no las he vuelto a ver en el barrio Las Torres, no sé si aun están ahí, las buscare en mi próximo viaje a mi ciudad, todo el sector está poblado, de lo que fuera parte de la Loma de Vicente Quigua y parte de la curia, hoy hay barrios con nombres rusos como Lenin, aunque uno de sus primeros habitantes en ese sector era un señor Peña, papá de Eduardo y un poco de mujeres que en su época fueron muy bonitas, y el maestro o profesor don Bibiano Endo, quien construyo varias viviendas en esa misma Loma, así como la mamá de Azucena, casa esquinera, en donde viví como arrendatario, la señora de un ex trabajador de la Brigada, de apellido Toledo.

Para la historia podríamos decir que muy seguramente antes que el Huila y muchos otros departamentos, Florencia tuvo emisora, y por lo consiguiente el Caquetá, valdría la pena confirmar esta mi versión, con personas de la época, muchas de ellas aun viven y con muchos deseos y salud para contar la historia de mi pueblo, al que según el maestro giganteño, Luis Albero Osorio la componer el himno a Florencia dijo: “Florencia tus hijos te adoran. . .” ¿Sera cierto?

Elver Monje Penna
Director periodico EL NUEVO PUTUMAYO
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Mocoa - Putumayo

 
<< Inicio < Prev 1 2 3 Próximo > Fin >>

Página 1 de 3

Sitios de interes en el caquetá

  • Monumento "Los colonos"

 

La obra “Monumento a los Colonos”, del escultor Emiro Garzón  Correa, fue construida en el año 1982 es símbolo del departamento, esta ubicada en la glorieta conocidas por su habitantes como los muñecos que sirve de intercepción de las avenidas 'Los Fundadores  y Roberto Claros (la avenida circunvalar) con los barrios del sur y Las Malvinas.

Recientemente esta obra fue restaurada diseñada en la Técnica Ferro concreto 3.50 mts x 1.70 mts x 1.02 mts.

Facebook Editorial amazonico.com

Connect with Facebook

Editorial Amazonico.com

Banner

Visitante

Editorialamazonico.com
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy100
mod_vvisit_counterAyer993
mod_vvisit_counterEsta Semana100
mod_vvisit_counterEste Mes5691
mod_vvisit_counterTotal de Visitas393793
Periodismo Virtual de Noticias del caquetá

Quien esta en linea

Tenemos 45 invitados conectado

Actualidad

.:::::::: ::Lanzamiento Caqueteño

Yack & Lanny estrenan su sencillo Traicionera
¿Quien es Yack & Lanny? Para descifrar este código musical solo hay que reunir dos componentes,  talento y mucho  profesionalismo.
Leer más...

.:::::::: ::Talento Caqueteño

Gino El mago cantor estrena éxitos bailable; Tropigino y Gino el bailador
En el año 1996 recuerdo una hermosa letra en el que se le hace homenaje a los pueblos el Caquetá,  Yo soy el mago cantor que en el Caquetá naci, para cantarle a Colombia y a Florencia divertir, mi nombre es Gino el mago y eh venido a compartir… es una canción en ritmo de corrido, es del artista caqueteño Gino Ramírez oriundo del municipio de Milán en el cual su nombre artístico es Gino el mago cantor.
Leer más...